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“Si hablamos de formación entiendo que tanto el entrenamiento como la competición son lo mismo”

Eduardo Covelo es el responsable de metodología en el Real Club Celta de Vigo. Tras años de esfuerzo y dedicación han conseguido consolidar un estilo propio convirtiéndose en una de las canteras nacionales de referencia. Covelo declaró que es necesario dar prioridad al crecimiento individual del futbolista en una entrevista que concedió para el Instituto del Deporte Español sobre el trabajo que realiza en la mejora de entrenadores y de los equipos base.

Pregunta: El Celta tiene un sello de identidad propio, ¿en qué se basa?

Respuesta: La verdad es que somos muy eclécticos y cogemos de distintos sitios cosas que nos interesan. En primer lugar, hemos ido a visitar canteras –sobre todo– a nivel nacional, aquellas que para nosotros son un referente para ver como trabajaban y sacar ideas de cosas que creíamos que podíamos transferir a nuestro contexto. Luego, lógicamente, sacamos mucha información de los entrenadores profesionales que pasan por el club. Esos entrenadores que van al primer equipo y donde también podemos ver que ideas de ellos nos pueden aportar cosas a la cantera. Entonces, tanto de unos aspectos como de otros los unimos y eso hace que tengamos una identidad propia que está viva y que vamos cambiando año a año.

P: ¿Siente como contextos iguales el proceso de entrenamiento y de competición? ¿Por qué?

R: Si, porque si hablamos de formación entiendo que tanto el entrenamiento como la competición son lo mismo. Al final, la competición –el resultado– no es más que una consecuencia del trabajo bien hecho. Tú en el entrenamiento intentas formar, intentas que ese proceso formativo del chico se lleve a cabo y en la competición esos buenos resultados o las victorias son una consecuencia de ese trabajo bien hecho. Por lo que, realmente es como una evaluación, como un examen en el que evalúas todo aquello que has trabajado, por lo tanto, es parte de ese proceso formativo de la competición al igual que del entrenamiento.

P: ¿Qué importancia tiene en las categorías inferiores los modelos de juego en los comportamientos colectivos de cada jugador?

R: En nuestro caso, obviamente, tenemos un estilo y un modelo de juego claro y esos comportamientos colectivos tienen que estar presentes y el entrenador los conoce y trabajamos en base a ellos, pero no es lo más importante. Lo importante para nosotros es la formación individual de los futbolistas, pero tenemos que llevarla a cabo en el contexto de ese modelo y estilo de juego. Ello nos ayuda a ver qué perfil de jugadores queremos, a saber cómo queremos hacer las cosas, cómo debemos trabajar, pero sin duda lo prioritario no son esos comportamientos colectivos sino formar y hacer crecer al futbolista de manera individual.

P: ¿Hay permeabilidad suficiente para adaptar los objetivos a las competencias de cada equipo?

R: Si, sin duda ese modelo y estilo de juego también está en constante evolución y es fruto de los perfiles de futbolistas que tengas. Puede haber un camino marcado, pero intentamos que sea lo suficientemente flexible para que el entrenador pueda adaptar cosas en función del perfil de los futbolistas.

P: ¿Cree que un inicio de juego generando contextos de riesgo y de atracción rival proporciona ventajas significativas en la fase de finalización?

R: Como buen gallego diría que depende. Lógicamente, durante el entrenamiento si tomas esos riesgos has tenido que asegurarte en el entrenamiento que no son excesivamente elevados, sino sería una irresponsabilidad hacerlo. Si es verdad que, a veces, habiendo entrenado no suponiendo demasiado riesgo para ti o creyendo que no supone demasiado riesgo para ti quieres llevarlo a cabo en un partido, y por el contexto y el escenario que en ese momento se está produciendo, porque el equipo rival está siendo superior en tu presión, porque es un día que no estás preciso, porque el campo está en mal estado, por las condiciones climatológicas o por lo que sea, se corre demasiado riesgo. Con lo cual, consideramos que sería irresponsable mantener esa conducta si realmente te estás dando cuenta en el campo que la probabilidad de que cometas errores es alta. Obviamente, la idea en un inicio es que se tomen esos riesgos, porque son controlados ya que los has trabado. Si es así creemos que tienes beneficios en esa fase de finalización tomando esos riesgos en la fase de iniciación.

P: ¿Existe una relación directa entre el entrenamiento del balón parado y su eficacia en el proceso de competición?

R: Sin duda creo en el entrenamiento y creo en los beneficios del entrenamiento. Por tanto, todo aquello que hagamos con calidad en el entrenamiento nos va a ayudar a tener una probabilidad de éxito mayor en competición. Pero obviamente entrenando con calidad probablemente las situaciones de estrategia, de balón parado, tienen que tener una consecuencia en el entrenamiento porque en un partido si tiene repercusión  un tiro de penalti, de falta, un córner, la concentración, la actitud en ese momento… si eso no lo tienes en cuenta en el entrenamiento esas acciones no valen para nada. Por el contrario, si haces un entrenamiento de calidad donde tengas en cuenta ese tipo de cosas, donde haya resultados, considero que mejora y aumenta la probabilidad de que tengas éxito en competición, no te lo asegura pero supone un aumento.

P: ¿En qué pilares se sustenta su sensibilidad hacia la contratación de entrenadores?

R: Nosotros en el club, lógicamente, estamos hablando de formación, de un club de cantera, por tanto, el entrenador sin duda tiene que ser un formador. No podemos olvidar que tratamos con chicos, desde los benjamines de 8 años a chicos de 17 o 20 años. Entonces, lo que necesitamos es un formador, una persona que comunique bien, que sea un líder, que gestione y motive a un vestuario. Evidentemente tiene que tener unas capacidades entorno al fútbol de saber entrenar y conocer los contenidos futbolísticos, pero teniendo eso es por así decirlo un mínimo, a partir de ahí le damos mucho más valor a esa pasión, esa ascendencia, esa llegada que pueda tener con los chicos. Hablamos de un margen muy amplio de niños de 8 a 21 años, por lo que el perfil de entrenador de 8 años es diferente al de 21, pero no podemos olvidarnos que es un proceso formativo de niños que atendemos a la individualidad. Por tanto, el rendimiento en función de la etapa no es lo prioritario, hay que tenerlo en cuenta ya que es parte de su formación –el rendir y competir-  pero damos mucha más prioridad –en cuanto a los entrenadores- a un buen comunicador, líder, persona que tenga ascendencia en cuanto a los futbolísticas las consideramos fundamentales.

Patricia Rey Bermejo

Patricia Rey Bermejo

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